En las zonas rurales marginadas, generar ingresos no depende sólo de producir más o recibir apoyos. Implica transformar las creencias que llevan a producir sin comprador, evitar riesgos o depender de intermediarios. El cambio consiste en comprender que el valor se genera en el mercado y aprender a identificar clientes, cumplir acuerdos y mejorar continuamente.